martes, 5 de febrero de 2013

Recuerdos

Aun recuerdo mi primer día de clase en primaria, recuerdo algún que otro día suelto de mi vida, pero hay cosas, que nunca podré olvidar.

Tedy. Ese perrito tan pequeño con carita de pena, rodeado de otros perros, siempre fue mi mejor amigo, y sé, que allá dónde esté, me está cuidando.

Era muy hermoso, parecía que tenía los ojos pintados, su cola era muy esponjosa, y siempre estaba conmigo.

En los peores momentos, me animaba. Me veía llorando, se acercaba a mi, me miraba con las orejas  agachadas, y empezaba a mover lentamente el rabo como preguntándome qué me pasaba, o como si intentara animarme, y de alguna manera u otra, lo conseguía.

Recuerdo cuando salía con él al jardín, con una pequeña manta, y en cuanto la ponía en el suelo, él se tumbaba a mi lado. Por las noches observábamos las estrellas, cómo hecho de menos esos momentos.

Tedy era un perrito bastante bueno. El primer día que mi tío nos lo trajo a mi hermana y a mi, el pobre se escondió bajo un montón de madera que tenía mi abuelo guardado en el patio. Estuvo todo el día sin salir, pero a la mañana siguiente, empezamos a coger confianza, y poco a poco se convirtió en mi mejor recuerdo.

Salir al jardín, hacer agujeros en el suelo, en busca de topos, correr, perseguir gallinas y patos, no tiene precio. Lo que daría por poder repetir todo aquello. >.<

Tengo muy buenos recuerdos de Tedy, y nunca lo olvidaré.
Allá donde estés, siempre vivirás en mi recuerdo. <3


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